Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos
icono ESTRATEGIA NACIONAL DE CORRESPONSABILIDAD PARA LA PREVENCIÓN DE INCENDIOS FORESTALES

ESTRATEGIA NACIONAL DE CORRESPONSABILIDAD PARA LA PREVENCIÓN DE INCENDIOS FORESTALES

Estrategia nacional de corresponsabilidad para la prevención de incendios forestales

Contexto

La Estrategia Nacional de Corresponsabilidad para la Prevención de Incendios Forestales en Colombia delinea como visión “Para el 2050, las acciones de prevención habrán contribuido a la gestión de los incendios forestales, aportando al cumplimiento de políticas nacionales y compromisos asumidos por el país en materia de biodiversidad, gestión del riesgo, cambio y variabilidad climática” y meta “A 2030, el país fortalecerá las capacidades y la articulación entre actores públicos, privados y comunidad en general para la prevención de incendios forestales como contribución a los compromisos del país en el marco de la meta NDCNDC Contribución Nacionalmente Determinada de Colombia de incendios forestales, y otros compromisos para la conservación de la biodiversidad y el bienestar social”.

La Estrategia Nacional de Corresponsabilidad para la Prevención de Incendios Forestales (ENCPIF) constituye la respuesta del país frente a una problemática ambiental que impacta la biodiversidad, la economía y el bienestar social, en un contexto mundial marcado por el cambio climático y la pérdida de biodiversidad. Los incendios forestales, además de las pérdidas que ocasionan en viviendas, estructuras y medios de sustento, representan una amenaza directa a los ecosistemas y a las generaciones presentes y futuras.

MinambienteMinambiente Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible a través de la DBBSEDBBSE Dirección de Bosques Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos lideró esta actualización mediante un proceso participativo, en el cual intervinieron instituciones públicas, sector privado, comunidades y otros actores relevantes. El proceso permitió integrar distintas perspectivas y consolidar la propuesta de la nueva estrategia de prevención de incendios forestales, como una acción nacional coordinada, multiescalar y corresponsable.

Su objetivo general es promover la corresponsabilidad en la prevención de incendios forestales integrando las perspectivas de gestión ambiental, gestión del riesgo de desastres, y gestión del cambio climático, mediante la participación y la articulación efectiva de actores públicos, privados y comunidad en general.

1. SOCIALIZACION DE LA ESTRATEGIA NACIONAL DE CORRESPONSABILIDAD PARA LA PREVENCIÓN DE INCENDIOS FORESTALES

Con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura – FAOFAO Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, Proyecto «Fortaleciendo la reducción de riesgos y preparación ante incendios – GCP /GLO/1351/CAN» gestionado por el Global Fire Hub de FAO con el financiamiento del Gobierno de Canadá, se realizó el 3 y 4 de diciembre de 2025 en la ciudad de Bogotá el TALLER NACIONAL PARA LA SOCIALIZACION DE LA ESTRATEGIA NACIONAL DE CORRESPONSABILIDAD PARA LA PREVENCION DE INCENDIOS FORESTALES,

Se contó con la participación de más de 80 personas, representantes de las Autoridades ambientales, Ministerio de Defensa, Ministerio de Educación Nacional Ministerio de Agricultura (UPRAUPRA Unidad de Planificación Rural Agropecuaria), policía Nacional; ejercito, federación de   departamentos, cooperación internacional, WWFWWF World Wild Found, Visión Amazonia, sector privado, UNGRDUNGRD Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, DNBC.

El objetivo del taller fue socializar la Estrategia Nacional de Corresponsabilidad para la Prevención de Incendios Forestales, con la participación de actores públicos, privados, comunitarios del país.  Algunas conclusiones claves de los diferentes temas abordados en el taller se destacan a continuación:

  • La ENCPIF como instrumento estratégico de política pública.

Se concluyó que la ENCPIF constituye un instrumento clave para operacionalizar la Meta 30 de la NDC y avanzar en el cumplimiento de los compromisos climáticos y de biodiversidad y otros ambientales del país. La Estrategia también permite articular acciones de conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y manejo de desastres, integrando la prevención como eje central de la gestión del fuego.

Asimismo, se destacó que la corresponsabilidad debe traducirse en compromisos

concretos, roles claros y mecanismos de coordinación efectivos entre los diferentes niveles de gobierno y sectores, evitando duplicidades y vacíos institucionales.

  • Manejo Integral del Fuego y cambio de paradigma.

El taller evidenció un consenso sobre la necesidad de avanzar hacia un enfoque de Manejo Integral del Fuego (MIF), que supere la visión reactiva centrada exclusivamente en la supresión de incendios. Este enfoque reconoce al fuego como un fenómeno socioecológico, incorpora el conocimiento tradicional y científico, y promueve la planificación preventiva del territorio, entendiendo las diferentes cosmovisiones y visiones tradicionales asociadas al fuego, como un elemento clave para poder gestionarlo de forma respetuosa con quienes habitan el territorio

Se identificó como reto central la armonización normativa, contar con una política pública al respecto y la generación de capacidades técnicas para implementar el MIF de manera diferenciada según los ecosistemas y contextos territoriales.

  • Monitoreo, información y toma de decisiones 

El Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono del IDEAMIDEAM Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales se ratificó como la principal fuente oficial de información para el seguimiento de incendios forestales, deforestación y emisiones. No obstante, se evidenció la necesidad de fortalecer la interoperabilidad entre sistemas, estandarizar datos y mejorar el uso de la información para la prevención, y la planificación territorial.

  • Restauración ecológica y prevención

La restauración de áreas afectadas por incendios forestales fue reconocida como una medida estructural de prevención, al contribuir a la reducción de combustibles, la recuperación de servicios ecosistémicos y la resiliencia socioecológica. Se resaltó la importancia de mejorar los sistemas de seguimiento y monitoreo de las áreas restauradas para garantizar su sostenibilidad en el tiempo.

2. Actualización Protocolo de Restauración para áreas afectadas por incendios Forestales

Se gestionó el apoyo del Programa Amazonia + para la actualización del protocolo de restauración de coberturas vegetales afectadas por incendios forestales (2006), el cual integra avances científicos y herramientas técnicas que responden a las dinámicas actuales de los regímenes alterados del fuego y a la necesidad de recuperar la funcionalidad ecosistémica. Esta actualización se articula con los lineamientos del Plan Nacional de Restauración, consolidándose como un instrumento clave para cumplir con las metas del país en restauración ecológica. El protocolo adopta enfoques contemporáneos como el Manejo Integral del Fuego (MIF) y la creación de paisajes resilientes, integrando no solo el rigor científico, sino también la gobernanza territorial y el conocimiento ancestral indígena y local. Su objetivo es orientar la planificación y la ejecución de acciones en ecosistemas estratégicos —como bosques andinos, páramos, sabanas, bosques secos y bosques húmedos—, asegurando que la restauración sea un proceso adaptativo y preventivo ante escenarios climáticos presentes y futuros.

Estructuralmente, el protocolo guía al lector en un recorrido técnico que comienza con la comprensión del fuego como factor ecológico y un disturbio; además, aborda los efectos de los incendios en la vegetación, el suelo, la fauna y la atmósfera en diferentes ecosistemas estratégicos (Capítulo 2). Posteriormente, desarrolla el Plan de Acción como cuerpo central, en el que se definen las fases operativas de intervención (Capítulo 3). Finalmente, el documento se complementa con instrumentos de apoyo internacionales, nacionales y regionales que facilitan la implementación territorial (Capítulo 4).

El plan de acción constituye el núcleo operativo de este protocolo y se organiza en tres fases progresivas:

En la fase de diagnóstico y evaluación (3.1) se establece una hoja de ruta para la toma de decisiones. A corto plazo, el diagnóstico inicial. A mediano plazo, las acciones se orientan al manejo del sitio, a la evaluación de la capacidad de rebrote y al análisis de la dinámica de regeneración natural, lo que permite establecer una zonificación operativa basada en los niveles de vulnerabilidad. A largo plazo, las acciones se enfocan en el manejo silvicultural y en la restauración de los procesos ecológicos, integrando la recuperación de los ecosistemas con el fortalecimiento de los servicios de regulación y con estrategias orientadas a la prevención de futuros eventos.

En la fase de diseño e implementación de técnicas de restauración (3.2), se propone un gradiente de intervención basado en la severidad de quemado y en las condiciones físico-bióticas y sociales del sitio. Se prioriza la restauración natural asistida en zonas con capacidad de autorrecuperación, concentrando los esfuerzos en la eliminación de tensiones como el sobrepastoreo o las especies invasoras. En contraste, en zonas afectadas por una alta severidad de incendios, donde la resiliencia está comprometida, se recomienda la restauración activa mediante prácticas de restauración y conservación de suelos, siembras directas, técnicas de nucleación y el uso de especies nodrizas para restablecer las funciones ecológicas críticas.

Finalmente, el monitoreo y el manejo adaptativo (3.3) se establecen como el eje transversal que garantiza el éxito del proceso. Mediante un ciclo continuo de aprendizaje basado en la evidencia, esta fase emplea indicadores biofísicos, sociales y de paisaje para verificar si la trayectoria del ecosistema avanza hacia las metas propuestas. Este enfoque permite realizar ajustes ágiles ante la incertidumbre climática, asegurando que la gestión post-incendio sea técnicamente sólida, transparente y capaz de responder a las dinámicas cambiantes del territorio.

El 16 de abril del 2026 con el apoyo del Programa Amazonia+ se realizó el Taller de Revisión y Ajuste del Protocolo de Restauración de Areas Afectadas por Incendios Forestales dirigido a expertos; cuyo propósito fue revisar, fortalecer y validar técnica e institucionalmente la versión actualizada del protocolo, asegurando su coherencia conceptual, aplicabilidad territorial y viabilidad operativa, integrando perspectivas académicas y de gestión pública. Actualmente en protocolo se encuentra  en fase de diagramación para su publicación final.

3. Participación en EXPOMIF (feria  exposición sobre  Manejo Integral del fuego)

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, participó en la ExpoMIF presencial, que se llevó a cabo en Villavicencio, Colombia, los días 21 y 22 de abril de 2026; evento convocado por El proyecto CoRAmazonia, de la Cooperación Alemana (GIZGIZ Agencia de Cooperación Alemana), El evento es el resultado del trabajo conjunto de la Organización del Tratado de Cooperación Amazónica (OTCAOTCA Organización del Tratado de Cooperación Amazónica) con diversos socios internacionales, como la FAO (Proyecto FiRE y Global Fire Hub), el Banco Interamericano de Desarrollo (BIDBID Banco Internacional de Desarrollo) y el Programa Amazonía+ (Unión Europea). La iniciativa tiene como objetivo reunir, promover y difundir Buenas Prácticas (BPs) de Manejo Integral del Fuego (MIF) relacionadas a la región amazónica.

La ExpoMIF se proyecta como un legado regional para la cooperación amazónica. Su modelo híbrido, su arquitectura multiactor y su enfoque de innovación la convierten en una plataforma esencial para proteger los bosques, fortalecer las comunidades y promover el manejo integral del fuego como un camino posible para enfrentar el cambio climático. Ser parte de la ExpoMIF significa ser parte de la transformación regional.

Históricamente, los pueblos amazónicos han mantenido una relación armónica con el fuego. No obstante, el cambio climático y la degradación ambiental han alterado este equilibrio, transformándolo en un factor de riesgo para la salud, la biodiversidad y la estabilidad climática. Ante este escenario, la ExpoMIF fortaleció las capacidades regionales y fomentó alianzas estratégicas que permiten devolver al fuego su rol fundamental como herramienta de vida y sostenibilidad regional. el trabajo conjunto permitió transformar el conocimiento en acciones concretas, reafirmando nuestro compromiso compartido con el futuro de la Amazonía.

Como resultados se destaca la participación de más de 205 personas de países como: Venezuela, Perú, México, Italia, Estados Unidos, España, Ecuador, Brasil, Colombia, Bolivia y Guyana.  54 experiencias y 54 acuerdos de colaboración. Colombia participó con 12 experiencias. Se conto con representantes de organizaciones comunitarias; ONGONG Organización No Gubernamental, Fundaciones y sociedades; Instituciones públicas; Academia e investigación; cooperación Internacional y organismos multilaterales; Consultores, facilitación y soporte especializado.

4. Plan de Implementación y Financiamiento de la estrategia Nacional de Corresponsabilidad para la Prevención de Incendios Forestales

El documento integra tres insumos fundamentales para orientar la toma de decisiones y fortalecer la Estrategia Nacional de Corresponsabilidad para la Prevención de Incendios Forestales:

  • El diagnóstico de fuentes y mecanismos de financiamiento disponibles en el país
  • La propuesta de financiamiento integral para la implementación de las líneas estratégicas de la Estrategia
  • Los hallazgos derivados de más de veinte entrevistas técnicas con actores institucionales, comunitarios, académicos, operativos y de cooperación internacional.

Se evidencian brechas persistentes entre los recursos disponibles y los requeridos para atender de manera efectiva, sostenible y anticipada los riesgos asociados a la presencia del fuego y la gestión de los incendios forestales. Estas brechas se expresan en los bajos índices de inversión y la dependencia de la cooperación internacional, la fragmentación presupuestal, la ausencia de un mecanismo financiero estable y la insuficiencia de incentivos económicos para promover prácticas sostenibles en los territorios.