icono Programa de Biocomercio Sostenible

Programa de Biocomercio Sostenible

Programa de Biocomercio Sostenible

En el año 2012 la Oficina de Negocios Verdes y sostenibles inició el proceso de generar instrumentos para desarrollo de los Negocios Verdes, teniendo en cuenta que el Plan Estratégico Nacional de Mercados Verdes estuvo vigente hasta el año 2010, y se actualizó con la Política de Producción y Consumo Sostenible, como desarrollo de la línea estratégica No. 7 “emprendimiento de negocios verdes”. En el año 2013 dentro de las metas y objetivos de la Oficina de Negocios Verdes y Sostenibles del MADS se elaboraron cinco (5) Programas Regionales de Negocios Verdes, la metodología para la implementación y puesta en marcha de las Ventanillas de Negocios Verdes en las CAR s, las cuales facilitarán a los actores regionales llevar a cabo acciones coordinadas y articuladas para la formulación, ejecución y promoción de los proyectos o iniciativas de negocios verdes y sostenibles en el país.

En el mismo sentido, se avanzó en el desarrollo de una guía práctica de Negocios Verdes que facilitará la implementación, reestructuración y fortalecimiento de los negocios verdes a través de la operación de las Ventanillas Verdes en las diferentes Corporaciones y para los interesados en este tipo de negocios.

El Programa de Biocomercio Sostenible se enmarca en el Plan Nacional de Negocios Verdes (2014), y se convierte en una estrategia que busca aprovechar las ventajas comparativas del país en cuanto a su biodiversidad, para facilitar la construcción colectiva de negocios sostenibles que sean competitivos y que propendan por la equidad y la justicia social.

La revisión y actualización del Programa Nacional de Biocomercio Sostenible, permitirá oficializar este documento que se ha venido trabajando e implementando parcialmente desde su elaboración en el año 2011, por un grupo de expertos de varias entidades públicas y privadas.

El principal reto del PNBS es contribuir a la generación de riqueza y de oportunidades (reducción de la pobreza) especialmente para la población rural, aportando a la conservación de la biodiversidad colombiana, a través de su uso comercial sostenible.