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enero 11, 2022

El Jardín Botánico de Ibagué sembró 10.000 árboles nativos

  • “La lucha contra el cambio climático es una lucha de todos, y más que eso, una responsabilidad con el planeta, la que no tiene espera”: Carlos Eduardo Correa.

Ibagué, 11 de enero de 2022 -MADS-. Diez mil árboles nativos plantó el Jardín Botánico San Jorge de Ibagué en el marco del convenio que firmó el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y el Instituto Humboldt, cuyo fin es recuperar y rehabilitar los bosques secos de la región afectados por incendios forestales.

El ministro de Ambiente, Carlos Eduardo Correa, a propósito de este convenio dijo que el Minambiente lidera 73 proyectos de restauración ecológica en el país.

“Así estamos aportando a la meta del Gobierno Nacional de sembrar 180 millones de árboles al finalizar este 2022. Ya superamos los 111 millones de árboles gracias al aporte de las Corporaciones Autónomas Regionales (CAR), entes territoriales, institutos del Sistema Nacional Ambiental (SINA), Ejército Nacional, Organizaciones No Gubernamentales (ONG), empresas del sector privado y jardines botánicos. La lucha contra el cambio climático es una lucha de todos, y más que eso, una responsabilidad con el planeta, la que no tiene espera”, dijo Correa.

Desde su programa 180 Millones de Árboles, el Minambiente está comprometido con la protección y conservación del bosque seco tropical, por eso apoya iniciativas que mejoran y aumentan la cobertura vegetal. La siembra de los 10.000 árboles se hizo en dos predios: la mitad en la Granja San Jorge, para la rehabilitación de los senderos del Jardín Botánico de Ibagué y el aumento de la frontera del bosque, y la otra mitad en la finca

El Neme, ubicada en el municipio de Coello, para el aumento de la diversidad de especies en las zonas de bosque seco.

Seguirá en 2022

“Estas iniciativas que hemos emprendido con los jardines botánicos de todo el país han sido determinantes para la meta nacional de los 180 millones de árboles, porque no solo se están estableciendo proyectos de restauración en estos espacios, sino también proyectos de investigación y educación ambiental sobre especies endémicas amenazadas y que estos jardines producen. Programas así continuarán en este 2022, con el propósito de seguir fortaleciendo la recuperación y conservación de especies amenazadas en todo el territorio nacional”, expresó Adriana Santa, directora de Bosques, Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del Minambiente.

En este proceso se sembraron individuos de 36 especies nativas, de las cuales cuatro son endémicas de Colombia: Banara ibaguensis, Passiflora emarginata, Ormosia colombiana y Quararibea villanuevae, las que representan un objeto de conservación de alto valor, ya que el declive de poblaciones de especies de distribución restringida implica una pérdida, por lo general, de atributos funcionales y características ecológicas únicas que no pueden recuperarse.

Ejemplo de que sí es posible

“En cuanto a Coello es importante destacar que las plantaciones se hicieron en un predio privado en el que se trabaja la ganadería y le dan gran importancia a la conservación de los bosques. Tiene grandes zonas de bosque en las que se puede ampliar la oferta de diversidad de plantas y, además, tratar de rehabilitar algunas zonas identificadas que tuvieron problemas de incendios hace algunos años”, explicó Germán Oyuela Torres, fundador del Jardín Botánico San Jorge.

El jardín, ubicado en los cerros noroccidentales de Ibagué, y rodeado de bosque seco tropical, tiene 60 hectáreas; de estas, 47.9 son de reserva.

Alberga diversas especies

El bosque seco tropical es un ecosistema que se caracteriza por la diversidad de especies de fauna y flora con distintos tipos de adaptación a su medio ambiente, como consecuencia de la exposición a regímenes de grave sequía y temperaturas extremas. Dentro de los servicios ecosistémicos que este ofrece, está el suministro de frutos nativos como el caimito, el mamoncillo y el hobo; también la protección de los suelos contra la desertificación y amortiguación, la absorción, almacenamiento y liberación de agua lluvia y freática, el reciclamiento de nutrientes y el amortiguamiento de la intensidad del viento y del ruido, entre otros. Este bosque, desafortunadamente, es uno de los ecosistemas más fragmentados y degradados en Colombia, por eso, la insistencia del Ministerio en restaurarlo y conservarlo.