Patria Milagro declara DRMI Los Farallones para proteger 23.776 hectáreas en Cundinamarca
- Se trata de un área de 23.776 hectáreas, ubicada en los municipios de Gachalá, Medina y Ubalá, al oriente de Cundinamarca.
- La declaratoria de esta nueva área protegida permitirá conservar ecosistemas estratégicos, fuentes hídricas y biodiversidad, al tiempo que promueve actividades productivas con las comunidades.
Bogotá, 30 de octubre de 2026. La protección de 23.776 hectáreas de ecosistemas estratégicos en el oriente de Cundinamarca materializa la apuesta de la Agenda ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades) del Gobierno De La Espriella. Con la declaratoria del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMIDRMI Distrito Regional de Manejo Integrado) Los Farallones, el país fortalece la conservación de la naturaleza y avanza en su política ambiental de Estado que reconoce el papel de las comunidades rurales en el territorio.
“Estamos celebrando la declaratoria del DRMI Los Farallones, que son 23.776 hectáreas, justamente al lado del Parque Nacional Natural Chingaza. Es como si le adicionáramos esta cantidad de área a Chingaza. Este es un trabajo liderado por CorpoguavioCORPOGUAVIO Corporación Autónoma Regional del Guavio, que durante muchos años trabajó para lograr esta declaracióm, y que contó con el apoyo de Parques Nacionales Naturales, de las organizaciones no gubernamentales +Biomas y Andes Amazon Fund, y también del sector privado con Enel. Los tres ríos que están protegidos vierten sus aguas en el embalse. Esto, sin duda, podría significar un mejoramiento en la generación y una mayor compatibilidad entre la infraestructura gris y la infraestructura verde. Además, están las comunidades, que apoyan la conservación para construir un verdadero futuro sostenible. Agua, Biodiversidad y Comunidades: esa es la génesis de la declaratoria del DRMI Los Farallones”, manifestó el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona.
Este territorio, ubicado entre los municipios de Gachalá, Medina y Ubalá, tiene una importancia estratégica para la conservación de los bosques andinos y altoandinos, la protección de la biodiversidad y la regulación hídrica de la región. Provee agua para los ríos Guavio, Humea y Guacavía, que hacen parte del área hidrográfica del Orinoco, y abastecen a más de 1.340 personas en el departamento.
La declaratoria se realizó en el marco del Consejo Directivo de Corpoguavio, que contó con la participación del ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona; el director de la Corporación, Marcos Manuel Urquijo; la directora de Parques Nacionales Naturales, Sandra Bessudo; el director de AsocarsASOCARS Asociación de Corporaciones Autónomas Regionales y de Desarrollo Sostenible, Yesid González; líder de Enel Green Power, Antonio Crisol; congresistas de la República; los alcaldes municipales de la jurisdicción del Guavio; representantes de la Fundación +Biomas, Andes Amazon Fund, el Instituto Humboldt, las comunidades y el sector productivo, actores claves en el proceso de declaratoria.
Los Farallones cumplen una función importante en la conectividad ecológica con el Parque Nacional Natural Chingaza y el Distrito Regional de Manejo Integrado Cuchillas Negra y Guanaque. Proteger este corredor natural contribuye a mantener la continuidad de los ecosistemas y los procesos que sostienen la vida silvestre.
“La conservación tiene que hacerse con la gente, escuchándola y entendiendo sus necesidades. Aquí tenemos bosques, montañas y fuentes hídricas que son fundamentales no solo para nuestra región, sino también para el país. Y es precisamente esa riqueza la que nos compromete a trabajar todos los días por su protección, de la mano con los municipios y las comunidades, buscando siempre que la conservación se traduzca en resultados concretos para el territorio”, afirmó el director de Corpoguavio, Marcos Manuel Urquijo.
De acuerdo con los estudios técnicos, cerca del 78% del área corresponde a bosque denso alto de tierra firme. Además, se han identificado 39 especies endémicas y 45 especies incluidas en los listados de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CitesCITES Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), lo que evidencia la relevancia de este territorio para la conservación de la biodiversidad.
Un proceso hecho con las comunidades
El proceso de declaratoria contó con la participación de las comunidades rurales, gracias a la articulación de Corpoguavio, autoridad ambiental que lidera la iniciativa, junto con la Fundación Más Biomas, Andes Amazon Fund, la Gobernación de Cundinamarca, las administraciones municipales y otras entidades vinculadas. La Corporación adelantó espacios de socialización en veredas de los tres municipios para explicar los alcances del DRMI y recoger las inquietudes de los habitantes.
Esta declaratoria también representa un avance en la construcción de una conservación que reconoce a las comunidades campesinas como protagonistas. Por lo tanto, esta categoría de área protegida también de orientar el uso y manejo del territorio para conservar sus ecosistemas, promover prácticas productivas sostenibles, fortalecer la participación comunitaria y valorar el patrimonio cultural y los conocimientos tradicionales.
Los usos permitidos y las condiciones para desarrollar actividades en el área deberán definirse de acuerdo con la zonificación y el Plan de Manejo, así como con las normas y determinantes ambientales aplicables. La declaratoria generará oportunidades relacionadas con prácticas productivas sostenibles, investigación, turismo planificado, negocios verdes y pagos por servicios ambientales, entre otras alternativas.
Con esta declaratoria, la Agenda ABC del Gobierno De La Espriella avanza en su propósito de poner el agua, la biodiversidad y las comunidades en el centro de la gestión ambiental. La protección de Los Farallones demuestra que sí es posible conservar para prosperar y proteger para producir.
