Países del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical avanzan hacia un acuerdo vinculante para proteger su biodiversidad
Colombia, Costa Rica, Panamá y Ecuador culminan segunda ronda de negociación con la primera revisión integral del borrador jurídico, en una apuesta por fortalecer la gobernanza regional y la conservación marina.
Bogotá, 21 de abril de 2026 (@MinAmbienteCo) – Tras tres días de negociaciones, los países miembros del Corredor Marino del Pacífico Este Tropical (CMARCMAR Corredor Marino del Pacífico Este Tropical), Costa Rica, Panamá, Ecuador y Colombia avanzaron en la segunda ronda de negociación con la primera revisión integral del borrador del instrumento jurídicamente vinculante, reafirmando su compromiso con el fortalecimiento de la gobernanza regional del Pacífico Este Tropical.
Esta segunda mesa de negociación reconoce que el CMAR no es solo un espacio geográfico, sino un sistema vivo que sostiene especies migratorias, regula el clima y garantiza medios de vida para millones de personas.
La iniciativa refleja lo mejor del multilateralismo ambiental en la región. Desde su creación, el CMAR ha demostrado que la cooperación es posible y necesaria para proteger la biodiversidad y los ecosistemas marinos del Pacífico Este Tropical.
Avanzar hacia un instrumento vinculante para el CMAR constituye una necesidad estratégica y envía un mensaje claro al mundo: conservar los océanos con reglas claras, compromisos comunes y una visión de largo plazo es un objetivo compartido.
Las áreas marinas son el corazón del CMAR. Funcionan como refugios de biodiversidad y pilares de resiliencia frente al cambio climático. Su efectividad depende, en gran medida, de quienes las protegen a diario: los guardaparques. Ellos son la primera línea de defensa, fortalecen la gestión, vigilan los ecosistemas y trabajan junto a las comunidades para asegurar que la conservación se traduzca en beneficios reales.
Reconocer y apoyar su labor es también reconocer que la gobernanza regional se construye desde lo local, con rostros y manos que hacen posible la protección del océano.
Colombia ha asumido este compromiso con determinación, al reconocer el océano como eje de desarrollo sostenible, seguridad alimentaria y acción climática. Este proceso, además, debe ser profundamente equitativo: debe fortalecer capacidades institucionales, promover la transferencia de conocimiento y tecnología, y generar beneficios tangibles para las comunidades costeras.
