Minambiente impulsa la resiliencia climática territorial con mujeres cuidadoras del ambiente en 26 departamentos
La iniciativa, construida con la participación de 206 lideresas de 171 organizaciones, fortalecerá capacidades técnicas, acceso a financiamiento climático y participación en la toma de decisiones frente al cambio climático.
Bogotá, 8 de abril de 2026 (@MinAmbienteCo) – El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible avanza en la estrategia ‘Fortalecimiento de Capacidades en Resiliencia Climática para organizaciones de Mujeres Cuidadoras del Ambiente’, que reconoce en su diversidad a las mujeres como gestoras estratégicas de la acción climática en Colombia.
El proceso nacional se construyó a partir de las voces de quienes sostienen la resiliencia climática en los territorios. En total, 206 mujeres de 171 organizaciones en 26 departamentos participaron en cinco talleres nacionales de construcción colectiva y diálogo de saberes, denominados ‘Cuidar la Vida, Tejer la Resiliencia: Acción colectiva de las mujeres por la biodiversidad y la resiliencia climática’. Estos espacios contaron con representación territorial diversa, incluyendo mujeres campesinas, indígenas, negras, afrocolombianas, raizales, palenqueras, pescadoras, guardianas de semillas y del agua, y lideresas comunitarias.
“El cambio climático no es neutral al género. Como establece el Plan de Acción de Género y Cambio Climático de Colombia, las mujeres rurales enfrentan impactos diferenciados debido a desigualdades estructurales en el acceso a tierra, tecnología y participación política. Esta estrategia aborda estos desafíos brindando herramientas de resiliencia territorial lideradas por ellas”, afirmó la directora de Cambio Climático y Gestión del Riesgo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, María Fernanda Torres.
La estrategia hace parte del Plan de Acción de Género y Cambio Climático de Colombia y se articula con el CONPESCONPES Consejo Nacional de Política Económica y Social 4080 de 2022, el CONPES 4143 de 2025 y el Plan Nacional de Desarrollo 2022-2026. Asimismo, integra los compromisos internacionales del país en el marco de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático y la agenda de implementación del Plan de Acción de Género de Belém do Pará, adoptado recientemente en la COP30.
El desarrollo de la estrategia cuenta con el apoyo de la cooperación alemana para el desarrollo GIZGIZ Agencia de Cooperación Alemana, en el marco del proyecto Interfaz IKIIKI Internationale Klimaschutzinitiative, que fortalece la implementación de los objetivos climáticos, energéticos y de biodiversidad del país con enfoque de género.
Su propósito es diseñar e implementar acciones que reconozcan, potencien y conecten los aportes de las mujeres rurales, incluyendo pueblos indígenas y comunidades campesinas, negras, afrocolombianas, raizales, palenqueras, pescadoras y lideresas comunitarias, en la protección de los ecosistemas frente a los impactos del cambio climático y la pérdida de biodiversidad.
Entre las acciones previstas se incluyen el fortalecimiento de capacidades tecnológicas territoriales; formación técnica en adaptación al cambio climático y gestión del riesgo; impulso al liderazgo y la participación en espacios de decisión climática; acceso a información sobre financiamiento climático; y herramientas para la creación y fortalecimiento de redes de conocimiento que integren saberes tradicionales e innovación comunitaria. Estas medidas serán lideradas por la Dirección de Cambio Climático y Gestión del Riesgo y reportarán avances en 2026, 2030 y 2035.
Con esta iniciativa, Colombia reafirma su liderazgo regional en la integración del enfoque de género en la acción climática. Reconocer y fortalecer el rol de las mujeres cuidadoras del ambiente contribuye a avanzar hacia una transición ecológica justa, inclusiva y sostenible.
En coherencia con la Estrategia Climática de Largo Plazo E2050E2050 Estrategia Climática de Largo Plazo de Colombia de Colombia y la NDCNDC Contribución Nacionalmente Determinada de Colombia 3.0, la resiliencia se entiende no solo como la capacidad de resistir y recuperarse frente a los impactos del cambio climático, sino también de anticiparse, adaptarse y transformarse estructuralmente frente a los riesgos climáticos, reduciendo vulnerabilidades y cerrando brechas sociales de manera progresiva.
