MinAmbiente hace llamado a prevenir la contaminación para proteger el agua y la biodiversidad
Reducir la generación de residuos y disponerlos adecuadamente es fundamental para cuidar las fuentes hídricas, los ecosistemas y las comunidades que dependen de ellos.
Bogotá, 20 de septiembre de 2026. Cada 20 de septiembre se conmemora el Día Mundial de la Limpieza, una fecha que en Colombia invita a reflexionar sobre la importancia de prevenir la contaminación y fortalecer una adecuada gestión de los residuos. Lo que desechamos no desaparece: cuando un residuo se maneja de manera inadecuada, puede terminar afectando otros territorios y ecosistemas.
Un residuo arrojado en una calle puede llegar a un canal, pasar a un río y terminar en el mar, afectando ecosistemas ubicados incluso a kilómetros de distancia. Por eso, la prevención comienza antes de recoger los residuos y requiere la acción de todos.
“La limpieza no puede quedarse en el acto de recoger lo que ya contaminamos. Nuestro reto como ciudadanos es prevenir la contaminación desde su origen. Cuando reducimos los residuos que generamos y, aún más importante, aprendemos a manejarlos correctamente, protegemos nuestros ríos y mares, cuidamos su biodiversidad y, al mismo tiempo, a las comunidades que dependen de ella. Esa es la apuesta de nuestra Agenda ABC: Agua, Biodiversidad y Comunidades”, afirmó Fabio Arjona, ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Disponer adecuadamente los residuos, reducir el consumo de plásticos de un solo uso, evitar vertimientos y proteger ríos, quebradas y ecosistemas costeros son acciones concretas que contribuyen a reducir la contaminación y proteger la naturaleza.
La Agenda ABC de la Patria Milagro promueve una gestión ambiental orientada a aprovechar mejor los recursos, reducir la generación de residuos y avanzar hacia una economía circular. Esto implica reducir el consumo, reutilizar los materiales, aprovecharlos y reincorporarlos a los ciclos productivos el mayor tiempo posible.
Así se previene la contaminación desde el origen y se evita que materiales que todavía pueden ser aprovechados terminen en calles, ríos, quebradas o mares, se disminuye la presión sobre los recursos naturales, se protege el agua, se conserva la vida y se generan oportunidades para las comunidades.
