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abril 26, 2026

Con acciones concretas y una hoja de ruta de recomendaciones, concluyó el diálogo académico de la Primera Conferencia Más Allá de los Combustibles Fósiles

Con acciones concretas y una hoja de ruta de recomendaciones, concluyó el diálogo académico de la Primera Conferencia Más Allá de los Combustibles Fósiles

Con hoja de ruta y recomendaciones concretas, concluye Diálogo Académico de la Conferencia Más Allá de los Combustibles Fósiles

Expertos, científicos y académicos de todo el mundo consolidaron en Santa Marta propuestas y acciones políticas de alcance global para acelerar una transición energética justa, ordenada y equitativa.

Santa Marta (Colombia), 26 de abril de 2026 (#MásAlláDeLosCombustiblesFósiles) – En la Universidad del Magdalena concluyó el Diálogo Académico de la Primera Conferencia Más Allá de los Combustibles Fósiles, que reunió a cientos de investigadores y expertos de distintas regiones del mundo para intercambiar saberes, experiencias y propuestas orientadas a eliminar la dependencia de los combustibles fósiles y crear las condiciones necesarias para una transición energética justa, ordenada y equitativa.

Las sesiones de trabajo permitieron intercambios entre distintas latitudes, disciplinas y enfoques que aterrizaron alternativas posibles para un presente y un futuro libres de combustibles fósiles. Entre los principales temas discutidos estuvieron la superación de la dependencia económica de los territorios extractivos; la transición laboral y la diversificación productiva regional; la transformación de los sistemas de oferta y demanda energética; la eliminación progresiva de subsidios fósiles; la reorientación del financiamiento hacia energías limpias; los impactos en la salud pública y ambiental derivados de la dependencia fósil; así como los desafíos de la cooperación internacional, la arquitectura jurídica global y las responsabilidades compartidas entre Estados, corporaciones e instituciones multilaterales para acelerar una transición justa y viable.

“El capítulo académico nos deja tres grandes conclusiones. La primera es que la ciencia debe estar en el centro de la toma de decisiones públicas. Y hablamos no solo del conocimiento científico académico, sino también de otras formas diversas de conocimiento, epistemologías y experiencias. En segundo lugar, la importancia de avanzar en información más relevante y oportuna sobre el impacto que tienen los combustibles fósiles en el cambio climático. Finalmente, resaltar la necesidad de volver a poner el bienestar de todas las formas de vida en el centro de la discusión sobre la transición energética. El bienestar humano, la calidad de vida y el cuidado de la salud hacen parte de una transición energética fundamentada en la igualdad, la equidad y el acceso a oportunidades”, aseguró María Fernanda Torres, directora de Cambio Climático del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia.

Las conclusiones de cada sesión se convertirán en recomendaciones que incluyen propuestas accionables para tomadores de decisión, orientadas a avanzar en la superación rápida y progresiva de la dependencia y uso de combustibles fósiles, así como acciones diplomáticas con alcance global.

De esta manera, los intercambios entre participantes se transformaron en orientaciones concretas y mensajes políticos capaces de impulsar decisiones reales. Además, la constitución del Panel Científico para la Transición Energética Global permitirá dar continuidad a este ejercicio como un cuerpo científico independiente que seguirá produciendo evidencia, orientaciones y recomendaciones en el corto plazo para acompañar a los países en la construcción de transiciones energéticas justas, viables y sostenidas en el tiempo.

El encuentro en Santa Marta también dejó en evidencia que la producción de conocimiento y de propuestas para una transición energética justa requiere articular la ciencia con los saberes territoriales y las experiencias comunitarias, reconociendo que la crisis climática no se comprende únicamente desde los datos, sino también desde las formas de habitar, cuidar y defender los territorios.

Ati Gúndiwa Villafaña Mejía, miembro del pueblo indígena Arhuaco de la Sierra Nevada de Santa Marta, señaló que “desde el corazón, que es la antena, sentimos la presión de lo que está ocurriendo ambientalmente en el planeta. Vemos en el Caribe, la erosión costera por la presión que tienen las partes bajas de la montaña, donde se ha masacrado gran parte del ecosistema de mangle, donde anidan las tortugas. Estos ecosistemas, arrasados por el turismo tradicional y las plantaciones de monocultivos, son vitales para hacer frente al cambio climático. Es difícil entender el clima, cada vez con lluvias intensas, torrenciales y huracanes que pasan por el Caribe y que ponen en jaque de manera progresiva el sistema de conocimiento ancestral del cuidado de las semillas, la soberanía alimentaria, todo lo que tiene que ver con las memorias de los lugares que son oasis. Entonces, estamos hablando de un momento donde si no se toman las acciones, no nos hacemos las preguntas correctas y no nos posesionamos de dónde estamos, va a ser muy difícil”.

Con este diálogo de saberes y la construcción de acciones concretas, el cierre del capítulo académico consolidó a Colombia como un país líder en la integración de conocimientos alrededor de conversaciones urgentes que, aunque complejas, requieren la coalición de voluntades de todas las naciones convencidas de que un futuro equitativo, sostenible y diverso se construye desde ahora.