Nace ‘Milagro’, una nueva esperanza para el paujil de pico azul
- La cría de paujil de pico azul nació en el Zoológico de Barranquilla como resultado de un proceso de conservación y reproducción que la institución adelanta desde 2018.
- El paujil de pico azul (Crax alberti) es una especie que solo existe en Colombia y se encuentra en peligro crítico de extinción. Se estima que quedan apenas 1.085 individuos adultos en el país.
- Su hábitat potencialmente viable se ha reducido en 92,8% durante los últimos 25 años y, sin acciones urgentes, la especie podría desaparecer de los ecosistemas naturales hacia 2050.
Barranquilla (Atlántico), 29 de agosto de 2026. El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible celebra el nacimiento de ‘Milagro’, una cría de paujil de pico azul (Crax alberti), especie endémica de Colombia y catalogada en peligro crítico de extinción.
El nacimiento se produjo en el Zoológico de Barranquilla, institución que trabaja desde 2018 en la conservación y reproducción de esta especie. Desde 2023, el zoológico ha logrado reproducir al paujil de pico azul, convirtiéndose en la segunda institución del país en conseguirlo.
El nombre de ‘Milagro’ representa un mensaje de esperanza frente al enorme desafío que enfrenta esta especie. El paujil de pico azul ha perdido el 92,8% de su hábitat potencialmente viable en los últimos 25 años y se estima que actualmente sobreviven apenas 1.085 individuos adultos en Colombia.
Las proyecciones disponibles advierten que, de no implementarse acciones urgentes, el paujil de pico azul podría desaparecer completamente de los ecosistemas naturales hacia 2050. Por ello, su nacimiento representa no solo una buena noticia para la conservación, sino también un llamado a fortalecer las acciones que permitan recuperar sus poblaciones.
“El plan de recuperación del paujil y su plan de manejo serán lanzados en las próximas semanas, de la mano de todos los actores que han contribuido a construir esta estrategia de conservación y que están comprometidos con la recuperación de esta especie”, afirmó el ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona, durante su visita al Zoológico de Barranquilla.
El ministro puntualizó que “este es uno de los pasos más importantes que podemos dar para proteger y recuperar al paujil, y lo haremos en el marco de la estrategia ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades). La conservación no existe sin ciencia, sin participación ciudadana y, sobre todo, sin las comunidades”.
De evitar la extinción a recuperar las especies
El nacimiento de ‘Milagro’ muestra una visión de conservación que busca avanzar de la protección de especies amenazadas hacia su recuperación efectiva en el territorio.
Este propósito está alineado con los compromisos internacionales de Colombia en materia de biodiversidad, particularmente con la Meta 4 del Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, que plantea acciones para garantizar la supervivencia y recuperación de especies amenazadas y mantener y restaurar la diversidad genética de las poblaciones.
En este contexto, Colombia trabaja en la construcción de nuevas alianzas y mecanismos de cooperación que permitan fortalecer las capacidades científicas, técnicas e institucionales para la recuperación de especies, articulando los esfuerzos de gobiernos, científicos, organizaciones de conservación, zoológicos, comunidades y sector privado.
“Desde 2018, la Fundación busca esta especie en los Montes de María y, ante la dificultad de encontrar ejemplares en la naturaleza y de lograr su reproducción, trabaja junto con otros zoológicos colombianos en su conservación. Hasta ahora, solo dos instituciones han logrado reproducirla en el país, con ocho crías nacidas en el Zoológico de Barranquilla. El nacimiento de ‘Milagro’, una hembra, representa un nuevo paso hacia el objetivo de desarrollar un programa de reintroducción de esta especie en los Montes de María”, comentó Farah Ajami Peralta, directora ejecutiva del Zoológico de Barranquilla.
La apuesta es pasar de una lógica centrada únicamente en evitar la extinción a una visión de recuperación de poblaciones y restauración de sus condiciones de vida en el territorio, con acciones concretas de conservación, manejo, reproducción y reintroducción cuando las condiciones lo permitan.
Así, ‘Milagro’ representa no solo el nacimiento de un nuevo individuo de una especie amenazada, sino también la posibilidad de avanzar hacia una conservación que recupere la vida silvestre y fortalezca las poblaciones de especies en riesgo de desaparecer.
Un trabajo que va más allá del cuidado de un animal
El proceso desarrollado por el Zoológico de Barranquilla demuestra que la conservación requiere investigación, educación, reproducción, monitoreo y trabajo en territorio.
En el caso del paujil de pico azul, la institución ha desarrollado durante años un proceso de trabajo con aliados nacionales e internacionales, que permitió alcanzar nuevos avances en la reproducción de la especie.
Sin embargo, el objetivo de fondo es que ‘Milagro’ y los ejemplares que nazcan posteriormente puedan algún día vivir y reproducirse en libertad.
Esta visión hace parte de la agenda ABC (Agua, Biodiversidad y Comunidades), que busca pasar de conservar individuos a recuperar poblaciones y de proteger especies en el papel a recuperar especies en el territorio.
Colombia es uno de los países con mayor biodiversidad del planeta y, por ello, tiene una responsabilidad especial frente a la protección y recuperación de sus especies.
El propósito no es únicamente que el país sea reconocido por su extraordinaria biodiversidad, sino también por su capacidad para recuperarla y evitar la pérdida de especies.
‘Milagro’ representa, en este sentido, una pequeña expresión de un esfuerzo mucho mayor: demostrar que, mediante la ciencia, el conocimiento, las alianzas, la conservación y decisiones tomadas a tiempo, es posible cambiar el rumbo de especies que hoy se encuentran amenazadas.
Los milagros también se construyen. Se construyen cuidando, investigando, trabajando juntos y tomando decisiones oportunas para que especies como el paujil de pico azul no sean conocidas por las nuevas generaciones únicamente a través de fotografías, sino que puedan seguir volando por los bosques de Colombia.
